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LOS INDIGENAS DESTERRADOS A FRANCIA


Ramón MATAOJO, VAIMACA PERU, SENAQUE, María Micaela GUYUNUSA, Laureano TACUAVE MARTINEZ (...y nuestra niña india nacida en París)

Trabajo basado en los Capítulos VIII y IX de
"EL ULTIMO CHARRUA (De Salsipuedes a la actualidad)" de Rodolfo MARTINEZ BARBOSA
con agregados y correcciones realizadas por el propio autor.

RAMON MATAOJO

Ramón Mataojo fue el primer Charrúa llevado a Francia, en virtud del Decreto del 10.05.31 del gobierno de Fructuoso Rivera. Por el mismo se donaba a Capitanes de Barcos de ultramar a los Charrúas prisioneros. El nombre Ramón era común entre los Charrúas, aún cuando puede haberlo adoptado, voluntaria o compulsivamente, o ser el de quien lo apresó. El apellido, sin duda, identifica el lugar donde fue hecho prisionero, es decir el arroyo Mataojo Grande, una de las batidas dirigidas por el entonces  Presidente. "Indudablemente el indio Mataojo fue uno de los tantos tomados al azar para ser entregado, como se hacía en aquella época a personas responsables, bien para destinarlos como domésticos o para otra clase de ocupación." "Individuo  vivaz, acrecentó sus mañas al contacto con los criollos y posiblemente aprendió la tolerancia de los colonos españoles, es decir no era un salvaje puro, más bien un hombre que ya comprendía la vida fuera de los montes y las tolderías."

En el momento de ser transportado, tendría entre 18 o 20 años, según Rivet, aunque "decía que tenía 29 soles, que contaba sobre sus dedos"

El teniente de navío Louis Maruis BARRAL, que se encontraba en una misión hidrográfica en el Brasil y en el Río de la Plata, es quien lo lleva en el navío francés "L'EMOULACION", el 18 de enero de 1832, llegando a Toulón el 19 de abril del mismo año.

Cuando fue embarcado se le rapó y se le impusieron vestimentas de marino "lo que lo contrarió sobremanera". Solía hacerle bromas a los marinos, llegando a engañarles, les hizo creer que "se había comido a diez hombres". Sabido es que la práctica de la antropofagia no correspondía a los grupos charrúas y que no hay referencias que la misma se practicara en el S. XIX.

Entre las costumbres que lo destacaban se indica que comía carne cruda con avidez. [*]

[*] NOTA: Aquí debemos detenernos y efectuar una precisión, cuando se habla de "carne cruda" no necesariamente se hace referencia a la carne solamente faenada, en algunos casos se trata de carne con poca cocción, tal como sucede en el presente. Como ejemplo indiquemos que el propio autor de este articulo, cuando va a una parrillada o cuando es el "responsable del asado" pide o prepara su carne de una manera que la gente dice –comés la carne cruda – sin que sea así en realidad. Otro es el caso de los integrantes del "grupo de De Curel", a los que se les obligaba a comer carne absolutamente cruda, a los efectos del "espectáculo".

En un hecho anecdótico, se dice que mostraba sus genitales al contramaestre, a quién prometía que cuando llegaran a Francia tendría relaciones con la esposa de aquel, como forma de halagarlo. (En realidad les seguía "tomando el pelo", como en el caso de comerse hombres. Esa costumbre de burlarse de los recién conocidos, como forma de demostrarles su torpeza sigue siendo costumbre extendida en zonas del interior de nuestro país y de las provincias pampeanas.)

"El Capitán Versillac, que se había encargado de los trámites necesarios del embarque, decía que el amor de los charrúas por sus mujeres era poco durable", dice Rivet en "Les derniers charrúas" respecto a Mataojo; pero recuérdese la devoción que los mismos poseían por la familia, y que contradice esta desacertada afirmación. En la emboscada de la "estancia del viejo Bonifacio", Bernabé los engaña prometiéndoles que se reunirán con sus mujeres e hijos prisioneros y ante esa promesa es que aceptan deponer su actitud belicosa, para luego ser masacrados traidoramente. No olvidemos tampoco que en Yacaré Cururú, le increpan fuertemente a Bernabé por sus familiares muertos y presos.

Era intención del Ministerio de Marina y Colonias de Francia, que Mataojo fuera sometido a estudios, razón por la cual el, a la sazón Ministro, Comandante Rigny realizó trámites ante el entonces Secretario Perpetuo de la Academia de Ciencias, Barón Cuvier, quien no demostró ningún interés. Rigny también escribió al Ministerio del Interior, señalando que ese extranjero no podía seguir estando a cargo de Marina y Colonias.

Muerto el Barón Cuvier, el Comandante de "L'Emulation" reiteró su ofrecimiento a Geoffroy St. Hilaire. Solicitó un puesto en el museo para darle empleo al indio y dejarlo a la disposición de los sabios, lo que le fue negado.

Del 22.04.32 al 29.04.32 figura internado en el hospital de Toulón.

Realiza, como grumete-marino varios viajes por el Mediterráneo. Estuvo en Algeria, en Naplie y Navarín, retornando siempre a Toulón.

"Emprendiendo otra vez viaje, le atacó una nostalgia que lo llevó a la muerte el 21 de setiembre de 1832".

Fue arrojado por la borda, al Mediterráneo, envuelto en una bandera francesa, como se hacía habitualmente con los marinos muertos en altamar. No se señala causa del deceso.

CACIQUE VAIMACA (PIRÚ, PERÚ o PERICO), SENAQUÉ,

MARIA MICAELA GUYUNUSA, LAUREANO TACUAVÉ MARTINEZ

y "nuestra pequeña niña india nacida en París"

Se trata de los denominados, falazmente, "4 últimos Charrúas", que fueron llevados por Francois de Curel a Francia.

El 25 de noviembre de 1832, De Curel inicia las tratativas para llevarse cuatro charrúas para Francia, "con el objeto de presentárselos a S.M. el Rey de Francia, a las Sociedades científicas y otras personas de distinción e ilustración" [*]

[*] NOTA: Esta fue otra de las mentiras de De Curel, dado que una vez en Francia, cuando Vaimaca solicita ver al Rey – única persona que consideraba a su nivel "cacique" - se le niega esa posibilidad, por las razones que veremos más adelante.

En la nota De Curel manifiesta: "Que desea que la elección recaiga en los indios conocidos por de Perú y de Brown dejando a aquellos la facultad de designar las dos mujeres que gusten para acompañarles"

Las tratativas continúan hasta poco de la partida hacia Francia.

El 4 de diciembre el Jefe de Policía, siguiendo el expediente de la solicitud de De Curel, expresa:

"...considerando cuan perjudiciales son al país los Indios Charrúas por sus malos hábitos e inaplicación al trabajo, juzga que sería un beneficio el permitir a Don Francisco de Curel que lleve a Francia el número que desea." Agregando; "en cuanto a los que deben designarse, sería muy conveniente que en lugar de Perú, lo fuera Laureano, por ser este joven como de 20 años y un malvado que convendría alejar del país; y por el contrario, aquel un anciano pacífico y moderado en sus costumbres."

El 14 de febrero del siguiente año 33, De Curel se dirige nuevamente a las autoridades informando:

"...que no permitiendo las Leyes Francesas, disponer de ningún individuo sin su previo consentimiento, sería preciso que el Gobierno se sirviera mandar recibir (...) una declaración en debida forma por la que conste que los indios charrúas que le fueron otorgados son gustosos en seguirle y permanecer a su lado por dos años, con condición de que se les suministrará durante aquel tiempo, cuanto necesiten; proporcionándoles después medios de sustento para su vida, sea en Europa o en cualquier país que eligieren.[*] Que los indicados indios son los llamados Perú Sira, la india Guyendita, que se hallan en su poder, y el indio que está preso, cuyo nombre ignora"

[*] NOTA: Subrayado nuestro. Es evidente la hipocresía de De Curel.

Es imposible pensar que los cuatro charrúas prisioneros hubiesen dado el solicitado consentimiento a De Curel. Nadie ha ubicado la existencia del mismo, y es difícil concebir a Tacuavé, por ejemplo, que fue embarcado encadenado pudiese haberlo otorgado.

El propio Francois De Curel ha escrito:

(Tacuavé)..."fue conducido encadenado a Montevideo, donde lo custodiaron con cepos en los tobillos hasta el día de su embarque para Europa"

El 6 de febrero, Francisco De Curel eleva otra solicitud. requiere un nuevo certificado del Superior Gobierno del Estado; "...se digne remitirle el decreto que le concede y autorice a llevar con él a Francia cuatro indios charrúas (tres hombres y una mujer) con el objeto de estar el suplicante en regla delante de su Gobierno al que serán presentados dichos indios." En la misma solicitud hay un agregado; "no siendo posible encontrar al indio Brown pide el suplicante le reemplace el conocido por el apelido [sic] de Moyano, que está en un saladero del Río Seco y una mujer de las que están en el momento en el pueblo"

Esta comunicación es un nuevo elemento para afirmar que jamás existió consentimiento por parte de los prisioneros, dado que ni siquiera se había determinado aún cuales les serían entregados. Tenía en su poder, según lo expresado en la comunicación del 14 de febrero a Perú y la india Guyendita. (Guyunusa)

Respecto al monumento del Prado

La obra escultórica que se encuentra emplazada en el Prado de Montevideo fue encomendada por la Comisión Nacional del Centenario 1830-1930, a iniciativa de su presidente el Dr. Baltasar Brum.[*]

[*] NOTA: El Dr. Baltasar Brum sería descendiente del cacique Brown, cuyo nombre deriva en apellido en la próxima generación, dado que su hija – charrúa – ya se llamó Manuela Brum.

La dirección del mismo le fue dada al escultor Edmundo Prati, quien realizó las representaciones de Vaimaca Pirú y la de Tacuavé. El escultor Enrique Lussich Siri representó a Senaqué y el escultor Gervasio Furest Muñoz se encargó de la representación de Guyunusa con la niña.

Una vez inaugurado recibió esta pieza escultórica algunas críticas por el recipiente que se encuentra sobre una supuesta fogata y por el puñal que luce a la cintura Tacuavé, pero debe señalarse que los representados mantuvieron reiterados y cercanos contacto con la sociedad criolla, razón por la cual no solo conocían y utilizaban estos elementos, sino que – todos ellos - ya estaban sufriendo un claro proceso de aculturación.

Los escultores recibieron material del propio Paul Rivet quien les envió copias del material reunido en el Museo del Hombre, en virtud de lo que fisonómicamente deben ser considerados bastante veraces.

Lo que sí debe subrayarse es que este grupo escultórico es una representación absolutamente idealista, dado que los cinco que figuran en el mismo, nunca llegaron a estar juntos. La niña nació el 20 de setiembre de 1833, cuando ya había muerto Senaqué, el 26 de julio de 1833, víctima de un debilitamiento excesivo, extenuación y por un lanzazo que había recibido en Salsipuedes, al momento de su captura - por eso es que en todas las representaciones se lo ve sentado, comprimiendo el abdomen. Vaimaca Pirú también había muerto el 13 de setiembre del mismo año, antes del nacimiento de la niña.

PARTIDA DE NACIMIENTO.

LA NIÑA, ERA HIJA DE VAIMACA Y NO DE TACUAVE.

EL DESTIERRO, Y UN VIAJE AUN SIN RETORNO.

DE CUREL invita a la exhibición.

Sobre SENAQUE.

Sobre VAIMACA (PIRÚ o PERÚ, también denominado PERICO).

UN DOCUMENTO DE DEFUNCION.

DEMOFILO HABLA DE PERICO (VAIMACA).

EL PARTO DE MARIA MICAELA GUYUNUSA.

Fragmento del relato de Tanchou.

Fragmento del relato de Dumotier.

SOBRE Laureano TACUAVÉ MARTINEZ.

LOS CHARRUAS Y LA MUSICA.

LOS ULTIMOS DIAS, EN LYON.

¿QUIÉN ERA FRANCOIS DE CUREL?

OTROS DATOS.

MAS DOCUMENTOS.


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