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EL TEMA INDIGENA EN LA LITERATURA URUGUAYA


Prof. Washington BENAVIDES

Con esta charla el Prof. Washington BENAVIDES dio cierre al ciclo de las que se desarrollaron en la Biblioteca Municipal "Horacio Quiroga"; en forma paralela a la exposición del dibujante ilustrador Rubendt ORIQUE.-( Agosto de 1992 )

Tendría que dar motivo a todo un ciclo, tratar de abarcar en la literatura uruguaya, solamente, la presencia del aborigen - a mi me enseñaron últimamente que era mejor hablar del aborigen, porque hasta eso es prestado, lo de indio - llevaría, efectivamente, a trabajar largamente, o si no, a tratar de cumplir en un lapso desgraciadamente breve una especie de gran panorámica de la presencia del aborigen en las letras uruguayas. Proyectarlo a las letras latinoamericanas ya sería una tarea impresionante.

La costumbre es "arrancar" del poema escrito por Juan Zorrilla de San Martín, "Tabaré". Merece "Tabaré" una revisión de ese poema, un replanteo de lo que el poeta Zorrilla de San Martín en él ofrece, trae una serie de sorpresas en realidad. Primero que nada, como el gran crítico argentino Anderson Imbert  enseñó, al poema "Tabaré" no puede despójasele del hecho de que sea una alegoría religiosa.

Pretender transformar el poema "Tabaré" en una circunstancia realista o naturalista, aceptar o recorrer el poema creyendo que encontramos, a través de toda esa narrativa, circunstancias de un argumento plenamente desarrollado; creer que nos encontramos ante un poema en donde se nos cuentan cosas de la realidad, según  Anderson Imbert, es un grueso error.

Porque lo que Zorrilla de San Martín, católico militante, pretendió era una alegoría religiosa en la que luchaban el espíritu y la materia y triunfaba, según Zorrilla de San Martín, el espíritu salvando a lo que podía ser la belleza, el amor. En el poema; ¿ en que triángulo se circunscribe esto? Singularmente, en un indio, un aborigen absoluto como Yamandú; en un mestizo insólito - un amigo mío me decía que genéticamente es imposible,  Tabaré con los ojos azules - y Blanca, la española. El que conozca el argumento del poema  sabrá que Yamandú provoca una asonada sobre el  pueblito de San Salvador, pero lo que podría parecer  una  actitud rebelde del indio y su tribu se rebela al fin como que la intención secreta era simplemente poseer a Blanca, raptarla  y hacerla suya. Tabaré está, en un lugar del monte, tirado - la enfermedad que sufre es, notoriamente, la "enfermedad romántica", que todos hemos visto en distintas novelas y poemas, la  hemóptisis, la tuberculosis - está allí poco menos que agonizante, sin embargo, coinciden, con estas coincidencias que se pueden dar, a veces, en la vida real; coinciden en un lugar del monte el indio raptor, con Blanca en  brazos, y  Tabaré.

Tabaré‚ lucha con Yamandú y lo vence. Desde el punto de vista realista es absolutamente  imposible. Tabaré‚ está agonizando, está muriendo. Yamandú ha sido descripto como un indio de una fuerza impresionante. Anderson Imbert dice: No, no, no, él ( Zorrilla de San Martín ) no está contando ninguna historia real, esa es la  alegoría, el triunfo del espíritu que sería el mestizo - piensen en esto - sobre la materia, sobre el instinto, que sería el aborigen total - piensen en esto, también - y la belleza, el  amor, que  sería Blanca. Pero, aún aceptando que tenga razón el crítico argentino, ¡que duro es aceptar en un análisis contemporáneo que lo instintivo, la fuerza absolutamente sensual está en el aborigen auténtico y que en el mestizo está la espiritualidad. Y la belleza y el  amor en la extranjera.!

La visión del mal llamado poeta de la patria, Juan Zorrilla de San Martín, es una visión notoriamente hispanófila, absolutamente hispanófila.

Es muy importante recordar que en el Canto Prólogo del poema "Tabaré", allí a las cansadas  Zorrilla de San Martín dice que va a dejar caer una lágrima después de levantar la loza de la tumba y penetrar en una especie de túnel del tiempo para llegar a esos argumentos, a esas situaciones; el trovador cristiano deja caer una lagrima "por si mártires fuisteis de una patria". Me gustaría que Uds. pensaran muy bien en este verso, que es la Hispanofilia llevada al extremo..."por si mártires fuisteis de una patria..." Crea apenas una duda, una posibilidad remota de que los charrúas hubiesen luchado con un sentido de patria.

Casi medio siglo después, dentro del  llamado "nativismo" - ese movimiento mitad  ultraísta, mitad vanguardia  y  mitad recuperación, ya no del gaucho sino del paisano, me estoy refiriendo a Fernan Silva Valdés y a Pedro Leandro Ipuche.

Fernán Silva Valdés en el poema "El Indio" - que la mayoría de nosotros hemos aprendido en la escuela - y que, muchas veces hasta sin quererlo recordar uno está..."venía, no se sabe de donde..." y a coro de pronto podríamos hasta decir el poema ¿no? Da un  paso importante. Dice en un verso, en determinado  momento, Fernán  Silva Valdés: "si no sabía de patria, sabía de querencia" Es un paso importante  porque, de alguna manera, si bien otra vez no se acepta el hecho de que puedan luchar por la patria - a mi me  están viniendo unas ganas locas de decir, como mi queridísimo y trágico amigo el poeta Julio Uhasi, que nosotros tendríamos que decir "matria" y no patria. Que el machismo nos hace decir patria cuando tendríamos que decir matria.

Matria o Patria, en ninguno de los dos casos, se le acepta al charrúa. Pese a que, Fernán Silva Valdés da un paso gigantesco, hay una comprensión muy grande a la historia, a la presencia  del  extranjero, los "poemas Gringos", por ejemplo. Hay una visión mucho más realista, más comprensiva de la historia, pero igual el indio..."si  no sabía de  patria,  sabía de querencia" ¿Pero quien es el que dice, "patria o querencia" o "por si mártires fuisteis"?

Lo  dicen  los hombres blancos. Esto es tan difícil de entender cuando uno ha sido criado, desde niño, dentro del terrible juego de invertir los valores y aplaudir desde niño la carga de la caballería en los "western"; cuando los indios salvajes, que sacaban las cabelleras, rodeaban a las carretas de los  inofensivos y  buenos  pioneros del oeste y llegaba, al fin,  el ejercito y los salvaba de los indios canallas.

Y nosotros aplaudiendo, gritando y pataleando.  Recuerden las "matiné"; es la historia. La falsa historia que nos contaron, la falsa historia que vivimos. Hace cuestión de unas semanas pasaron (por la TV) uno de esos filmes que es una  vergüenza, se llama "Murieron con las botas puestas" y es con un gran actor de esa época que es Errol Flint; que da una versión de "Disneylandia" de lo que fue el psicópata General Custer, reconocido  por  todos los historiadores norteamericanos como un psicópata. Allí aparece como un maravilloso muchacho, comprensivo y,  por  supuesto, heroico.

Tratar de recomponer determinadas cosas cuando desde los primeros pasos se nos ha llevado por el camino equivocado. Si es verdad - como probablemente lo sea - que en los primeros diez años de vida de  todo Hombre,  genérico: hombre o mujer;  está prácticamente definido y planteado lo que va a ser como temple, como temperamento, como carácter el individuo; ya en esos diez años se nos ha infiltrado una terrible mentira. ¿Cómo después recomponer? ¿Cómo después ver las cosas realmente como son?

Yo sé, por ejemplo, que alguno de Uds. no va a  compartir estas cosas que yo estoy diciendo de Juan Zorrilla de San Martín. Es un poema español, absolutamente español, es la visión española.

Después el indio va a surgir en las novelas históricas  de Acevedo Díaz, en los cuentos regionalistas, neogauchescos de José Monegal, de Javier de Viana. Pero, siempre es más la nota pintoresca. Es para darnos el color local, darnos el toque, aparentemente, de autoctonía; pero en ninguno de ellos, jamás, aparece la referencia a lo que pasó en Salsipuedes o en otros lugares. Es impresionante eso, no?.

Yo quiero quebrar una lanza por mi departamento, o eso que se conoce como "el país de la sina-sina". Quiero quebrar una lanza, pero fíjense en que sentido, yo no se si porque uno de los  principales historiadores tacuaremboenses pertenecía a una divisa - Uds.  saben  que hasta (...) simplemente  esos grandes recreadores o descubridores de la verdadera historia de nuestro país que son, por ejemplo, José Pedro Barran  y Benjamín Nahum, entre otros, la historia era la historia blanca o colorada, con iluminaciones de determinados personajes y oscurecimientos de otros.

Y el tema del exterminio charrúa tocaba directamente a lo que nosotros llamamos "prohombres", "próceres".

Durante la dictadura a los muchachos les quisieron hacer creer esa gran falacia, por ejemplo, del "abrazo del Monzón" y prácticamente lo celebraron. ¿ A  qué "abrazo" se referían ? ¿  A cuando Lavalleja lo metió preso a Rivera y lo obligó a que lo acompañara ? ¿ A ese abrazo ? En todo caso fue el "abrazo del oso", ningún abrazo de amistad.

Un historiador uruguayo,  tacuaremboense, Ramón P. González, en su libro "Tacuarembó" cuenta la historia con algunos detalles sobre el genocidio charrúa y algunos aspectos en torno a la muerte del Cacique Sepé. Van a haber una serie de diferencias en torno a las circunstancias a como murió Sepé; pero es el primero, prácticamente en iniciar una revisión del problema; y si bien no toma partido por la víctima, por lo menos señala objetivamente que es lo que ocurrió.

Si Uds. han leído "La tierra charrúa" de Maruca Sosa o de Eduardo Acosta y Lara, que son los dos historiadores que han tocado el tema, en los dos casos la  posición es hispanófila. Si Uds. analizan  y leen verán que en los dos casos, los dos historiadores hablan de los "infieles", de los "salvajes", de los "bárbaros".  Y  si bien se cuentan algunas cosas como ocurrieron o se aproximan a la verdad, no aparece todavía la verdad absoluta. Todavía seguimos desde un lado proyectando una luz, un foco más de luz sobre  los hechos.

Y así vamos llegando a años muy  duros, en plena dictadura, con el músico tacuaremboense Martín Díaz sacamos un larga duración, el dúo "Los Lugareños" - Martín Díaz y Almeida - que se llamó "POR EL INDIO, CANTO". Un disco que, claro en años muy difíciles, pasó desapercibido - el trasfondo ideológico del proceso civico-militar era notoriamente "falangista", es decir tenía sus puntos de contacto con España .

Y otro poeta, también  tacuaremboense, de insólito nombre no apellido - me refiero a Agamenón Castrillón, un poeta que debe andar por los 40 años - saca en "Ediciones de Uno" un pequeño librito, un pequeño hermoso librito en el que toca precisamente, -ahora sí con toda precisión- el genocidio charrúa. Por desgracia  no  es  conocido (el librito).  Se llama "Trece instrucciones y una traición sobre el indio de la Banda Oriental". El propio autor dice:  "en estas trece instrucciones con criterio de amplio contenido poetizable pretende un aporte con el verdadero sentido de la Historia. Antes que revolver fichas y museos y médanos, que nos ayude a resolver el presente, también, a través del conocimiento del pasado. Se trata de memorear conductas y métodos arbitrarios, que fueron utilizados para salir del paso de los problemas sociales de nuestro país dejando intacta la raíz de la dependencia nacional. El indio en la Banda fue  forzado y deculturado por lo europeo, exterminado definitivamente en la República; luego exportado como botón de muestra. Todo un símbolo Guyunusa dando teta en una vidriera en París." Me interesa mucho señalar que hay gente que ha escrito sobre esto y que por desgracia, como no hay las suficientes páginas de reseñas de libros y como nadie es profeta en su tierra, y como no se les da importancia ni en semanarios ni en diarios ni en revistas, a no ser a unos pocos escritores conocidos, ocurre que de pronto estas contribuciones a develar la verdad, a profundizar en el problema charrúa, no se conocen.

Y  así  llegamos a esto (muestra  "Bernabé, Bernabé"  ) Mi relación con Tomás de Mattos es desde que era niño, me tuvo que soportar como profesor en Preparatorios y prácticamente al "gordo Tomás" yo  fui quien lo  lancé,  como un pirata en la  tabla, a los tiburones del mercado de letras uruguayas. Fui yo quien lo  impulsé a que siguiera adelante y lo ha hecho admirablemente bien, y hoy es uno de los grandes escritores uruguayos. Pero esta novela, "Bernabé, Bernabé", yo pienso que, más allá de otros aspectos -  podríamos charlar  mucho tiempo sobre esta novela - el  tema  del genocidio  charrúa es uno de los grandes temas que se plantean, pero él lo plantea con total precisión.

Quieren una anécdota de Ripley ?  Nosotros que tantas veces sacamos pecho con "la garra charrúa", "la garra celeste", aclaremos, lo celeste no está en la bandera,  la bandera nuestra es blanca y azul y nunca celeste.  ¿Porqué lo celeste, si el color es azul ? ¿Alguno de Uds. podría explicarlo?

Había gente que no sabía que Fructuoso Rivera y Bernabé Rivera eran tío y sobrino. Mucha gente, mucha,  creía que eran hermanos. Mucha gente que  tenía cierto barniz cultural no sabía que uno era tío y el otro sobrino. Es decir, fíjense el grado de  ignorancia que de pronto tenemos. Disculpen que yo lo diga, no soy un historiador, pero si no me intereso por la Historia de mi  país ¿ por qué me voy a  interesar  ? Si el "partido"  - para utilizar un término futbolero - se juega acá, ¿a qué me vienen a hablar de otras canchas?

Vamos a enterarnos sobre lo que pasó aquí, en esta pequeña tierra. Tomás de Mattos lo que  hace es, con  total objetividad, seguir, analizar, como se fue llegando  al exterminio charrúa. Y bueno, Uds. habrán escuchado y se habrán dolido, al escuchar por radio a algunos importantes historiadores uruguayos defender el exterminio charrúa, como una "razón de Estado". Hay intelectuales que justifican la actitud del exterminio en el "desarrollo, la cultura, la industria de la joven Nación". Apoyan la destrucción de un pueblo por aquello que movilizó, es triste decirlo, al pensamiento nacionalsocialista, "el fin justifica los medios".

Me hace acordar al personaje de la novela "Crimen  y Castigo" de Dostoiewsky; el joven  novelista Rodia  ¿que se está planteando?, es un  pobre estudiante muerto de hambre, él se  plantea yo  quiero superarme, yo quiero pintar ¿Cuáles son las formas del triunfo? Y él se plantea: el  dinero o el poder militar. Se plantea Rostchild, la familia de los grandes banqueros, o Napoleón. El problema para él es triunfar, no importa que queden millones de muertos. No importa lo que pueda ocurrir a través del juego sucio y terrible  de los banqueros, lo que importa  (para este personaje) es triunfar, tener poder. ¿El fin justifica los medios ? Los charrúas eran, entonces, los que se oponían al desarrollo del país. ¿Pero cuántos charrúas eran, entonces ? ¿20, 30, 40, 50 mil? Sabemos que esto no es así. Sabemos quienes fueron los que movilizaron.

Cuando uno piensa en aquel maestro de Paysandú, español, [ Catalá ] que va a ser el gran vocero del exterminio. Pero él ¿Era vocero de quién? Era el vocero de los grandes  estancieros. Esos sí querían borrar a los charrúas, por supuesto.

Pero fíjense que la Historia no ha terminado. Eso mismo está ocurriendo hoy en  Brasil. He estado últimamente muchas veces en Brasil y el problema es absolutamente real. Se quiere sacarlos de determinadas tierras porque es utilizar estas tierras, y ahí está el indio y hay que sacarlo y se terminó...se lo mata.

El  problema  es: ¿Donde  están las voces disidentes? La mayoría de Uds. nunca había leído a Agamenón Castrillón. Algunos puede ser que conozcan de nombre ese libro que se llama "Tacuarembó", escrito por Ramón P. González. Sin embargo, Uds. han  escuchado y han de pronto participado, a través de radio y televisión de las polémicas que se han originado en torno a los 500 años.

Estuve en junio en España. No crean que todos los españoles son defensores del "descubrimiento", en lo más mínimo. Estuve con la Sociedad de Escritores Granadinos, andaluces, y la posición que ellos tienen es una  posición muy distinta. Reconocen que no fue ningún descubrimiento. Reconocen que fue, en el  fondo, un choque de dos culturas. Tienen una posición que, de alguna manera se emparenta a la del gran  novelista y ensayista mexicano Carlos Fuentes, que plantea que hay que pensar en el año 501, o en el siglo 501. Que hay que pensar hacia el futuro. Aún aceptando que mucho que lo que Carlos Fuentes plantea puede ser así, pienso que - no sé si será el pensamiento de muchos de Uds. - primero hay que develar todo el asunto. Primero queremos saber bien ¿qué fue lo que pasó? Nada de seguir cubriendo determinadas cosas.

Cuando uno lee las cosas que se decían en la Revista de la Academia Nacional - que acaba de salir en setiembre del 92 - hay una serie de planteos, precisamente sobre ese libro que les mencionaba de Acosta y Lara.  Las cosas que se dicen allí es increíble, se empieza a recapitular la posición, las actitudes, lo que se decía. Porque antes de "el tío y el sobrino" ya habían asesinado charrúas.

Un militar, el capitán Jorge Pacheco - habría que decir como dicen las películas ("Cualquier semejanza...")  - Jorge  Pacheco, a quien el  propio virrey dice: "uno de los depravados medios del que se han valido los españoles para invadir las tierras propias de los indios, ha sido denunciarlas como realengas (del Rey)  y antes de justificar la verdad sin  providencia alguna, solo por haber hecho el denuncio se han posesionado de ellas por propia autoridad y después se han hecho fuertes radicando casa e introduciendo grandes tropas de ganado. Esto ha sucedido en la Banda Oriental del Uruguay... "

¿Si  no sabía de Patria, sabía de  querencia? ¿"Por si mártires fuisteis de una patria..."?

Y quiero, para no extenderme, sería tanto lo que podríamos decir. Yo soy - quienes me conocen saben que mi pensamiento no es precisamente religioso - soy un admirador, y lo considero un hermano de causa y uno de los hombres más admirables que haya dado el Siglo XX en América, me estoy refiriendo al sacerdote Leonardo Boff.

La lucha de Leonardo Boff por la Teología de la Liberación ha sido impresionante y le ha dado terribles dolores de cabeza. Condenas de más de un año de silencio. En la actualidad, el no sigue ejerciendo como sacerdote, pero quiere seguir siendo un religioso. Lo ha planteado, no creo que lo acepten. Y él escribió un libro, que publicaron en la Argentina y se llama "Nueva Evangelización". Decir que es un libro admirable es decir poco y quiero leerles algunos fragmentos. Porque de alguna manera está acaso concentrando toda la problemática de nosotros y el aborigen.

Dice Leonardo Boff, en el prólogo, "La  nueva evangelización intentada a comienzos de los años '60, a partir de las culturas dominadas, no echó aún raíces profundas ni llegó a convencer a las víctimas que más privilegiaba.  Es sintomático el gesto de algunos indígenas andinos hacia Juan Pablo II cuando estuvo de visita en Perú en 1985" - Les pido atención a lo que voy  a  leer - Máximo Flores, del Movimiento Indio de Kollasuyo,  aymará, Emo Valeriano, del Partido Indio, aymará, y Ramiro Reinaga, del Movimiento Indio "Tupac Katari", quechua, entregaron al Pontífice una carta, en ella decían:  NOSOTROS, INDIOS DE LOS ANDES Y DE AMERICA, DECIDIMOS APROVECHAR LA VISITA DE JUAN PABLO II PARA DEVOLVERLE SU BIBLIA, PORQUE EN CINCO SIGLOS ELLA NO NOS DIO NI AMOR, NI PAZ,  NI  JUSTICIA. POR FAVOR, TOME DE NUEVO SU BIBLIA Y DEVUÉLVALA A  NUESTROS OPRESORES PORQUE ELLOS NECESITAN SUS PRECEPTOS MORALES MAS QUE NOSOTROS. PORQUE DESDE LA LLEGADA DE CRISTOBAL COLON  SE IMPUSO A AMERICA POR LA FUERZA  UNA  CULTURA, UNA LENGUA, UNA RELIGION Y VALORES PROPIOS DE EUROPA" y al explicar en público, Ramiro Reinaga  agregaba:  "LA BIBLIA  LLEGO  A  NOSOTROS  COMO PARTE DEL PROYECTO COLONIAL IMPUESTO. ELLA FUE EL ARMA IDEOLOGICA DE ESTE ASALTO COLONIALISTA. LA ESPADA ESPAÑOLA QUE DE DIA ATACABA Y ASESINABA EL CUERPO DE LOS INDIOS, DE NOCHE SE CONVERTIA EN CRUZ, QUE ATACABA EL ALMA INDIA"

Y dice Leonardo Boff cerrando este  impresionante prólogo:

"Como negar las severas quejas y el justo dolor de estos indígenas. Son las víctimas las que están incriminando, no cualquier intelectual rencoroso o clérigo frustrado, y ellas merecen ser escuchadas y respetadas. Es un llamado para que nuestra evangelización les brinde razones para vivir y luchar en favor de la vida. Tenemos para con los indígenas, negros y marginados, una deuda de justicia que, infelizmente, no fue  pagada  hasta nuestros días. Las iglesias deben pagarla. Aquí, la razón de nuestro texto..."

(Sonoros aplausos y fin de la conferencia )

Posteriormente actuó HECTOR NUMA MORAES (*); interpretando el tema de su autoría:

"La muerte del Cacique Sepé".

(*) Héctor Numa Moraes es asociado honorario de INDIA, en reconocimiento a que acompañó a nuestras organizaciones cada vez que se solicitó su participación.


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