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BUSCANDO EL PALEOINDIO EN URUGUAY


TRAS LOS PRIMEROS CAZADORES AMERICANOS

Por Rafael Suárez Sáinz

La arqueología es una disciplina científica que estudia entre otros aspectos los vestigios materiales dejados por las culturas pretéritas Los primeros cazadores americanos pertenecen a una tradición cultural denominada Paleoindio. Para ubicarnos cronológicamente en una representación esquemática y rápida de nuestro pasado, si los 12.000 años de prehistoria nacional pudieran contenerse en una hora, el periodo en que habitaron los Charrúas y Minuanes ( que todos hemos oído nombrar) ocuparía los últimos dos minutos. Durante los 58 minutos restantes vivieron otras bandas de cazadores recolectores, horticultores incipientes, agricultores isleños y escultores de aves tanto en piedra como en cerámica que la arqueología profesional viene investigando en forma particular.

¿Qué vieron los primeros cazadores?

La primer tradición cultural que llega a nuestro continente hace aproximadamente más de 12.000 años es denominada por la arqueología americana Paleoindio (etimológicamente indio antiguo). Una tradición cultural puede definirse a grandes rasgos como un grupo sociocultural humano que posee en común ciertos caracteres sociales, económicos, tecnológicos e ideológicos específicos que los caracteriza durante un periodo de tiempo relativamente prolongado.

Hace 12.000 años cuando llegan al Uruguay los primeros hombres, mujeres y niños todo el planeta estaba acercándose al final de la última glaciación del periodo geológico denominado pleistoceno. El paisaje, el clima, la fauna y la flora estaban sufriendo cambios. El clima sería más seco y frío que el actual, lo que indicaría una menor pluviosidad. El río Uruguay que posee a la altura de Bella Unión 1.000 metros de ancho debió tener hace 10.000 años entre 50 y 100 m. de cauce. La sierra de Animas, ese gran santuario de fauna y flora que observamos con un verde vehemente durante los fríos inviernos hace más de 100 siglos se vería muy distinto. En lugar de verde que vemos hoy, los cazadores Paleoindios contemplaron un blanco pálido muy intenso producto de la nieve que caería sobre su cúspide.

Los grupos Paleoindios conocieron varias especies de animales que la paleontología denomina megafauna (mamíferos de gran porte hoy extinguidos). Entre los animales que fueron presa de los primeros hombres se destacan: Hyppidion (equino sudamericano autóctono), Mylodonte y Megatherio (perezosos gigantes), Mastodonte (tipo de elefante sudamernicano) y el famoso Smilodon (tigre dientes de sable) entre otros.

Un desafío para los arqueólogos uruguayos…

El Paleoindio es la tradición cultural de mayor distribución geográfica por el continente americano. Sitios arqueológicos pertenecientes a estos cazadores se han localizado en Taima Taima (Venezuela), Lauricocha (Perú), Piedra Museo (meseta central Patagonica) y las cuevas de Fell y Palli Aike (extremo sur patagonico). El arma que caracteriza a estos cazadores es una punta de proyectil de entre 6 y 11 cm denominada "cola de pescado" (por su forma parecida a un pez). Estas puntas corresponden al extremo punzante de un arma similar a la jabalina, lanzada directamente o con un propulsor. Los primeros cazadores americanos no utilizaron arcos y flechas, este complejo aparece milenios más tarde. Las cuevas son unos de los sitos más propicios para ser excavados dado que han sufrido muy poca alteración tanto por las actividades antrópicas modernas (arado, ganadería, etc.) como por los elementos naturales (erosión, lluvia, viento, etc.). Las cuevas no alteradas son los sitios estratificados donde el arqueólogo recupera objetos y huesos con una conservación excelente. En la cueva de Fell (sur de Chile) se excavaron niveles estratigráficos donde aparecen claros contextos de asociación entre las puntas "cola de pescado" y la megafauna extinguida, o sea el arma de caza y las presas abatidas por cazadores humanos.

En nuestro territorio el mismo tipo de puntas "cola de pescado" presente en la cueva de Fell se han recuperado en los extensos arenales (sitios superficiales) del Cabo Polonio, el río Negro Medio y el río Tacuarembó Grande, en la zona de Bella Unión también hemos observado algunos magníficos ejemplares. Hay en varias colecciones arqueológicas privadas y públicas casi medio centenar de estas puntas de proyectil. Es un desafío para nuestra generación de arqueólogos descubrir y excavar sitios estratificados donde se pueda investigar a estos primeros cazadores paleoindígenas con modernos métodos de trabajo sistemático, sin lugar a dudas es el examen pendiente de la arqueología prehistórica uruguaya.

Entender el complejo proceso de adaptación humana prehistórica a nuestro territorio requiere que se estudie el Paleoindio en Uruguay. Por tal motivo estamos comenzando un proyecto que pretende no solo investigar los más antiguos asentamientos humanos del país sino motivar a la comunidad local de las zonas aledañas a Bella Unión y Artigas a que participe de la investigación científica programada. De esta forma se espera lograr reforzar el sentido de identidad de la población local respecto a sus antepasados indígenas e intercambiar experiencias de vida que nos enriquezcan mutuamente, tanto en la parte intelectual como humana.

Una prospección por el Río Uruguay…

La primer etapa de una investigación arqueológica es la prospección (identificación, mapeo y registro de sitios arqueológicos). Luego vienen las excavaciones, el análisis de laboratorio, la interpretación de los datos y la publicación de los resultados.

Entre los días 30 de setiembre y el 4 de octubre pasado se realizó una prospección arqueológica por el río Uruguay-Cuareim. El derrotero previsto incluyó 60 Km. de recorrido por el río Uruguay. Se relevaron cerca de 30 sitios arqueológicos. El principal objetivo de la prospección es confeccionar mapas arqueológicos, para ello planificamos un itinerario del recorrido basado en las cartas geográficas disponibles y en la imagen satelital (imagen tomada a 150 km. desde el espacio exterior por el satélite Landsat en el año 1987). Además durante la prospección se busca una aproximación al área de estudio, evaluar el impacto que están sufriendo los sitios arqueológicos y decidir cuales son los lugares propicios para en el futuro realizar las excavaciones. La prospección partió desde el puerto de la ciudad de Bella Unión, donde contamos con el apoyo logístico de la Sub-Prefectura Naval allí existente a través del Capitán Fernando Carrere. Anteriormente se mantuvo contacto con la comunidad local, para lograr un nexo de unión entre investigadores y aficionados locales a la arqueología. Logramos la inestimable colaboración de Don L.Conti y R. Moreira, conocedores de la región como pocos, quienes nos enseñaron desde lo cotidiano con esa forma simple y humilde de ser que tienen los hombres grandes de espíritu.

La isla del Zapallo…

Uno de los sitios más interesantes descubiertos se ubica en la isla del Zapallo, aunque no pertenece a la tradición cultural que buscamos es importante mencionarlo. Las islas del río Uruguay mantienen el último relicto de bosque subtropical, con especies de flora que no crecen en otras zonas o regiones del país. Allí se pudo observar en un sedimento de matriz arenosa al borde de una laguna, en el interior de la isla una cantidad considerable de material arqueológico. Restos de actividades de confecciones de instrumentos de piedra y una vasija de cerámica fueron algunos de los objetos indígenas descubiertos. A escasos metros se reconoció un fogón indígena con abundante cantidad de carbón. El sitio perteneció probablemente a un grupo de canoeros isleños prehistóricos.

El albardón del Arroyo del Tigre…

Un albardón es un cordón de sedimentos depositados por las sucesivas crecidas del río. En la zona de la desembocadura del Arroyo del Tigre el albardón allí presente fue generado por las inundaciones sucesivas durante varios milenios. El sitio arqueológico del arroyo del Tigre es un sitio multicomponente, esto quiere decir que en sus estratos geológicos hay varias ocupaciones humanas, desde el precerámico antiguo hasta la aparición de las primeras manifestaciones cerámicas en nuestro territorio. Con motivo del rescate arqueológico que se realizó antes de la construcción de la represa de Salto Grande fue excavado por un equipo alemán, de sus niveles inferiores se procesó una muestra de carbón que produjo un fechado cercano al año 10.500 antes del presente. Puntas de proyectil, raspadores y cuchillos de piedra indígenas fueron algunos de los objetos que se observaron. El sitio actualmente esta sufriendo un fuerte impacto producto del embalse de la represa de Salto Grande. La erosión a que está expuesto provoca que los materiales arqueológicos (puntas de proyectil, boleadoras, vasijas de cerámica, fogones, etc.) sean retirados de su matriz sedimentaria y la corriente los redeposite en el interior del curso del río con lo que se pierden objetos indígenas únicos, valiosa e importante información cultural. El sitio con uno de los fechados más antiguos de Uruguay esta en serio peligro de destrucción, es mi deber alertar a las autoridades y a la población en general que estamos sufriendo la perdida invalorable e irreparable de nuestro rico Patrimonio Cultural. Es necesario que se tomen las medidas necesarias y urgentes para que podamos hacer un adecuado rescate-salvataje arqueológico a uno de los sitios más importantes de nuestra prehistoria.

Rafael Suárez Sáinz:

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